La baliza V16 de la DGT y el corazón: una advertencia crucial del cardiólogo José Abellán

La seguridad vial es un pilar fundamental en la sociedad moderna, y las autoridades, como la Dirección General de Tráfico (DGT) en España, trabajan continuamente para introducir mejoras que salvaguarden la vida de los conductores y pasajeros. En este contexto, la implementación progresiva de la baliza V16 como sustituto de los tradicionales triángulos de preseñalización de peligro ha sido presentada como un avance significativo. Este dispositivo luminoso y conectado, diseñado para alertar de nuestra presencia en caso de avería o accidente, se perfila como un elemento que podría revolucionar la manera en que gestionamos las emergencias en carretera, ofreciendo una mayor visibilidad y, potencialmente, reduciendo el riesgo de atropellos. Sin embargo, no todo son beneficios incondicionales, y es en este punto donde la voz de la experiencia médica se vuelve indispensable. Recientemente, el doctor José Abellán, un reconocido cardiólogo, ha lanzado una advertencia que merece nuestra más profunda atención: "Mucho cuidado con ellas si tienes problemas de corazón". Esta declaración no es menor; abre un debate crucial sobre la interacción entre la seguridad vial y la salud individual, especialmente para aquellos con condiciones médicas preexistentes.

En un mundo que busca la eficiencia y la inmediatez, es fácil pasar por alto las implicaciones humanas más sutiles de la tecnología. La promesa de una mayor seguridad es seductora, pero ¿qué sucede cuando la propia implementación de esa seguridad puede, paradójicamente, poner en riesgo a ciertos grupos de la población? La perspectiva del doctor Abellán nos obliga a mirar más allá de la funcionalidad del dispositivo y a considerar el escenario completo de una emergencia en carretera, con todas sus variables psicológicas y fisiológicas. Para alguien con una salud cardiovascular comprometida, un incidente vial no es solo una molestia o un peligro externo; es un catalizador de estrés, ansiedad y, potencialmente, un desencadenante de eventos cardíacos adversos. Este post pretende explorar en profundidad las razones detrás de la advertencia del doctor Abellán, analizando los riesgos específicos para pacientes cardíacos, ofreciendo recomendaciones prácticas y fomentando una reflexión más amplia sobre la seguridad vial inclusiva.

La baliza V16: propósito, funcionamiento y el contexto de su implementación

La baliza V16 de la DGT y el corazón: una advertencia crucial del cardiólogo José Abellán

Antes de adentrarnos en las preocupaciones médicas, es fundamental comprender qué es la baliza V16 y por qué la DGT la considera un avance. La baliza V16 es un dispositivo luminoso de emergencia homologado que se coloca en la parte más alta del vehículo parado en la vía. A diferencia de los triángulos, que requieren que el conductor camine por la carretera para colocarlos a una distancia reglamentaria (50 metros), la baliza V16 se puede activar y colocar desde el interior del vehículo o justo al lado, minimizando la exposición del usuario al tráfico. Está diseñada para ser visible a gran distancia (hasta un kilómetro en condiciones de baja visibilidad) gracias a su luz amarilla auto giratoria o intermitente, y las versiones conectadas (obligatorias a partir del 1 de enero de 2026) transmitirán la posición del vehículo a la DGT 3.0, alertando así a otros conductores y a los servicios de emergencia de manera automática.

La DGT argumenta que la V16 es más segura porque:

  • Reduce el tiempo de exposición del conductor en la carretera.
  • Aumenta la visibilidad del vehículo parado.
  • Facilita una respuesta más rápida de los servicios de emergencia gracias a su conectividad.

Puedes encontrar más información detallada sobre la baliza V16 y su regulación en la página oficial de la DGT: DGT: Baliza V16.

Hasta el 1 de enero de 2026, convivirán los triángulos de preseñalización con la baliza V16, pero a partir de esa fecha, el uso de la baliza será obligatorio. Esta transición, que busca salvar vidas al reducir los atropellos en vías rápidas, trae consigo una serie de beneficios indudables. Sin embargo, la perspectiva del doctor Abellán nos invita a mirar más allá de la mera funcionalidad y a considerar el impacto humano en el momento crítico de una avería o accidente.

La advertencia del doctor José Abellán: por qué los problemas de corazón son una preocupación real

El doctor José Abellán, como especialista en cardiología, entiende a la perfección la fisiología del corazón y cómo reacciona ante situaciones de estrés extremo. Su advertencia no es infundada, sino que se basa en un conocimiento profundo de las enfermedades cardiovasculares y los factores desencadenantes. Analicemos los elementos que hacen que una emergencia en carretera sea particularmente peligrosa para alguien con una afección cardíaca:

El impacto fisiológico del estrés y la ansiedad en el corazón

Una avería en carretera, especialmente en una vía rápida o con malas condiciones meteorológicas, es una situación inherentemente estresante. La incertidumbre, el miedo a ser golpeado por otro vehículo, la preocupación por la seguridad de los ocupantes y la urgencia de actuar son factores que desencadenan una respuesta de "lucha o huida" en el organismo.

Fisiológicamente, esto implica:

  • Liberación de catecolaminas: Hormonas como la adrenalina y la noradrenalina se disparan, provocando un aumento inmediato de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
  • Aumento de la demanda de oxígeno del miocardio: El corazón tiene que trabajar más, requiriendo un mayor aporte de oxígeno. En un corazón sano, esto no suele ser un problema, pero en uno con arterias coronarias estrechas (como en la angina de pecho o tras un infarto), el desequilibrio entre la oferta y la demanda de oxígeno puede desencadenar una isquemia miocárdica (falta de riego sanguíneo al corazón).
  • Arritmias: El estrés extremo puede desestabilizar el ritmo cardíaco, provocando arritmias en personas susceptibles, desde extrasístoles hasta taquicardias potencialmente peligrosas.
  • Espasmos coronarios: En algunos casos, el estrés puede inducir espasmos de las arterias coronarias, reduciendo temporalmente el flujo sanguíneo y provocando síntomas de angina.

Para una persona con antecedentes de angina de pecho, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca, hipertensión mal controlada o arritmias, esta respuesta fisiológica no es solo incómoda; puede ser el detonante de un evento cardíaco grave, incluyendo un nuevo infarto o una descompensación de su enfermedad.

La exigencia física de la situación de emergencia

Aunque la baliza V16 minimiza la necesidad de caminar largas distancias, la acción de salir del vehículo, abrir la ventanilla, extender el brazo para colocarla en el techo o en la ventanilla, y la propia tensión muscular de la situación, pueden suponer un esfuerzo físico considerable para alguien con movilidad reducida o problemas cardíacos. Pensemos en una persona de edad avanzada, o con una insuficiencia cardíaca que ya limita su capacidad para realizar esfuerzos cotidianos. Incluso movimientos aparentemente simples pueden elevar su frecuencia cardíaca y su demanda de oxígeno a niveles peligrosos.

Factores ambientales agravantes

Una avería puede ocurrir en cualquier momento y lugar. El frío extremo puede causar vasoconstricción, aumentando la presión arterial y la carga de trabajo del corazón. El calor excesivo puede provocar deshidratación y un mayor esfuerzo cardiovascular para mantener la temperatura corporal. La lluvia, el viento o la oscuridad no solo complican la visibilidad, sino que también añaden una capa extra de estrés y urgencia para el conductor. Estos factores ambientales, combinados con el estrés de la situación, son una tormenta perfecta para un corazón vulnerable.

La DGT, en su búsqueda de la seguridad, no puede pasar por alto estas particularidades. La vida de un conductor con problemas cardíacos es tan valiosa como la de cualquier otro, y las soluciones de seguridad vial deben considerar el espectro completo de la población.

Riesgos específicos para diferentes condiciones cardiovasculares

La advertencia del doctor Abellán adquiere matices según la condición cardíaca del individuo:

Pacientes con angina de pecho o enfermedad coronaria

Son, quizás, los más vulnerables. El estrés de la emergencia, junto con el mínimo esfuerzo físico, puede desencadenar un episodio de angina (dolor en el pecho) debido a la falta de oxígeno en el músculo cardíaco. Si la angina no se alivia rápidamente, existe un riesgo elevado de progresión a un infarto.

Pacientes que han sufrido un infarto de miocardio previo

Su corazón ya ha sido dañado y tiene una menor reserva funcional. El estrés de una avería puede sobrecargar el corazón restante, aumentando el riesgo de un nuevo evento cardíaco.

Pacientes con insuficiencia cardíaca

En estos casos, el corazón ya tiene dificultades para bombear sangre eficazmente. El aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca inducido por el estrés puede llevar a una descompensación aguda, con acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar) y dificultad respiratoria severa.

Pacientes con arritmias

Las personas con fibrilación auricular, taquicardias o bradicardias preexistentes son susceptibles de que el estrés de la emergencia desestabilice su ritmo cardíaco, pudiendo generar arritmias peligrosas que requieran intervención médica urgente.

Pacientes con hipertensión arterial no controlada

El aumento repentino de la presión arterial debido al estrés puede ser extremadamente peligroso, aumentando el riesgo de crisis hipertensivas, accidentes cerebrovasculares o incluso disecciones aórticas en casos graves.

Es claro, entonces, que la preocupación del cardiólogo Abellán no es una exageración, sino una llamada de atención necesaria basada en principios médicos sólidos.

Recomendaciones y mi opinión sobre la situación

Ante esta situación, creo que es imperativo que tanto las autoridades como los propios conductores tomen medidas preventivas y de concienciación. La seguridad vial debe ser un concepto que abarque no solo la prevención de accidentes, sino también la protección de la salud de los usuarios en situaciones de emergencia.

Para las autoridades (DGT y Ministerios de Sanidad y Transportes):

  1. Campañas de concienciación específicas: No basta con explicar cómo usar la V16. Es crucial informar a la población sobre los riesgos para la salud de situaciones de emergencia, especialmente para personas con condiciones cardíacas. Estas campañas deberían incluir consejos claros sobre cómo proceder.
  2. Facilitar soluciones alternativas: ¿Se podría considerar la posibilidad de que personas con una acreditación médica de problemas cardíacos graves no estén obligadas a colocar la baliza personalmente? O, ¿fomentar sistemas que permitan la activación remota desde el asiento del conductor para vehículos con conectividad avanzada? Es algo que deberíamos, como sociedad, empezar a debatir seriamente.
  3. Investigación y desarrollo: Promover la investigación en dispositivos que minimicen aún más la necesidad de interacción física del conductor en caso de avería, buscando soluciones totalmente automatizadas.

Para los conductores con problemas de corazón:

La prevención es su mejor aliada.

  1. Conozca su cuerpo: Esté atento a los síntomas de alarma (dolor en el pecho, falta de aire, mareos, palpitaciones). Si experimenta alguno en una situación de estrés, priorice su salud.
  2. Mantenga la calma (en la medida de lo posible): Sé que es fácil decirlo, pero respire profundamente, active las luces de emergencia y, si es posible, desplace el vehículo al arcén más seguro.
  3. Tenga su medicación a mano: Si usa nitroglicerina sublingual para la angina, asegúrese de tenerla en un lugar accesible.
  4. No actúe solo si puede evitarlo: Si viaja acompañado, pida a su acompañante que coloque la baliza V16. Su vida es más importante que la prisa.
  5. Priorice la llamada de emergencia: Antes incluso de colocar la baliza, si siente síntomas, llame a los servicios de emergencia (112) y especifique su condición médica.
  6. Considere la baliza V16 conectada: A partir de 2026 será obligatoria, pero ya existen. La posibilidad de que la baliza transmita automáticamente la posición del vehículo puede reducir la presión y el estrés de tener que interactuar con ella de inmediato o de preocuparse por la llamada. Más información sobre cómo funcionan las balizas V16 conectadas puede encontrarse en este artículo especializado: Motor.es: Baliza V16 homologada DGT.
  7. Revise su coche con regularidad: Un mantenimiento preventivo reduce la probabilidad de averías inesperadas. Para consejos sobre mantenimiento, puede consultar sitios de seguridad vial: RACE: Consejos para el mantenimiento del coche.
  8. Disponer de asistencia en carretera: Un buen seguro con asistencia en carretera es fundamental. Saber que una grúa está en camino puede reducir el estrés de la situación.
  9. Siempre llevar el teléfono cargado: Asegúrese de tener un móvil con batería y los números de emergencia programados.

Mi opinión personal es que la baliza V16 es un avance positivo para la seguridad vial en general. La intención de reducir la exposición del conductor en situaciones peligrosas es loable y necesaria. Sin embargo, no podemos permitir que un avance tecnológico, por bienintencionado que sea, cree inadvertidamente un nuevo riesgo para una parte vulnerable de la población. La seguridad vial debe ser inclusiva. Es crucial que la DGT y los organismos de salud trabajen de la mano para comunicar estos riesgos y para idear soluciones que protejan a todos los ciudadanos, sin excepción. La vida humana es lo más valioso, y la salud cardiovascular, en particular, requiere una atención especial en momentos de crisis. Es preocupante que algo diseñado para salvar vidas pueda, en ciertas circunstancias, ponerlas en mayor riesgo si no se aborda con la debida consideración. Por ello, la divulgación de advertencias como la del doctor Abellán es, en mi opinión, un servicio público de inmenso valor.

Más allá de la V16: una mirada integral a la salud y la conducción

La advertencia del doctor Abellán sobre la V16 nos brinda una oportunidad para reflexionar sobre la relación general entre la salud cardiovascular y la conducción. No solo las emergencias en carretera pueden afectar a un corazón vulnerable. Otros factores relacionados con el acto de conducir también pueden ser riesgosos:

  • Viajes largos: La inactividad prolongada puede favorecer la trombosis venosa profunda, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular. Es vital hacer paradas frecuentes, estirar las piernas y mantenerse hidratado.
  • Medicamentos y conducción: Algunos fármacos cardiovasculares pueden causar somnolencia, mareos o alterar la capacidad de concentración. Es fundamental consultar siempre con el médico sobre los posibles efectos secundarios que puedan afectar la conducción.
  • Fatiga al volante: Conducir cansado aumenta el riesgo de accidentes y, para el corazón, representa un estrés adicional. Planificar rutas con descansos adecuados es esencial.
  • Ataques de ira al volante ("road rage"): Las situaciones de confrontación en el tráfico pueden elevar significativamente los niveles de estrés y, por ende, el riesgo cardiovascular en personas predispuestas. Mantener la calma y evitar confrontaciones es clave.

La gestión de la salud cardiovascular al volante es un tema que merece una atención continua y no solo limitada a la discusión de un dispositivo específico. Los programas de educación vial deberían incorporar cada vez más componentes relacionados con la salud del conductor.

Conclusión: concienciación, prevención y una seguridad vial más humana

La advertencia del doctor José Abellán sobre la baliza V16 y los problemas de corazón es un recordatorio potente de que la seguridad vial no es solo una cuestión de tecnología y regulaciones, sino también de salud y bienestar individual. Si bien la baliza V16 representa un avance prometedor en la reducción de riesgos en carretera, es fundamental que su implementación se acompañe de una profunda concienciación sobre sus posibles efectos adversos para grupos vulnerables.

La clave está en la información, la prevención y la adaptabilidad. Los conductores con problemas cardíacos deben ser proactivos, conocer sus limitaciones y tener un plan de acción para cualquier emergencia. Las autoridades, por su parte, tienen la responsabilidad de comunicar claramente estos riesgos y explorar soluciones inclusivas que garanticen que la búsqueda de la seguridad no genere, paradójicamente, nuevos peligros para aquellos que ya enfrentan desafíos de salud. En última instancia, una seguridad vial verdaderamente eficaz es aquella que protege a todos los usuarios, considerando sus particularidades y fragilidades. La colaboración entre expertos en seguridad vial y profesionales de la salud, como el doctor Abellán, es indispensable para construir un futuro más seguro en nuestras carreteras.

V16 DGT Salud cardiovascular Seguridad vial José Abellán

Diario Tecnología