Mi PC con Windows se congelaba constantemente: así he conseguido solucionarlo sin formatear ni tener que reinstalar nada

Pocos escenarios tecnológicos son tan frustrantes como ver tu ordenador con Windows congelarse repetidamente en el momento menos oportuno. Ya sea en medio de un trabajo importante, una videollamada o simplemente navegando por la web, la pantalla se paraliza, el ratón deja de responder y la única salida parece ser un reinicio forzado. Esta situación se convirtió en mi pan de cada día durante varias semanas, llevándome al borde de la desesperación y a considerar la drástica medida de formatear e instalar Windows desde cero. Sin embargo, mi aversión a la pérdida de tiempo y a la reconfiguración de todo mi entorno de trabajo me impulsó a buscar una solución alternativa. Estaba decidido a desentrañar el misterio de los congelamientos sin recurrir a la reinstalación, y para mi alivio, lo logré. Este artículo detalla el proceso sistemático que seguí, los pasos que tomé y las herramientas que utilicé para devolver la estabilidad a mi equipo, ofreciendo una guía que espero sea de utilidad para quienes se encuentren en una situación similar.

Diario Tecnología