Cartuchos falsificados: Una lacra que mueve más de 2.500 millones de euros al año en el mundo

Imaginemos un grifo abierto, sin control, que gotea incesantemente miles de millones de euros, no hacia las arcas del Estado ni a las empresas legítimas, sino a las manos de redes criminales. Este no es un escenario hipotético, sino la cruda realidad del mercado de los cartuchos falsificados. Cada año, este comercio ilícito sustrae más de 2.500 millones de euros a la economía global, una cifra escalofriante que no solo representa pérdidas monetarias, sino que arrastra consigo una cadena de riesgos para consumidores, empresas y el medio ambiente. En la era digital, donde la impresión sigue siendo un pilar fundamental para millones de hogares y oficinas, esta amenaza silenciosa es mucho más insidiosa de lo que parece a primera vista. No se trata solo de una tinta de menor calidad; hablamos de un problema sistémico que socava la innovación, compromete la seguridad y financia actividades delictivas. Acompáñenos a desglosar las múltiples facetas de esta lacra global y entender por qué combatirla es una responsabilidad compartida.

Diario Tecnología

Atos reactiva Bull, su estandarte para la alta tecnología del futuro

En un panorama tecnológico que avanza a velocidad de vértigo, donde la computación de alto rendimiento, la inteligencia artificial y la computación cuántica están redefiniendo las fronteras de lo posible, Atos, el gigante francés de los servicios digitales, ha tomado una decisión estratégica que resuena con la historia y la innovación: relanzar la venerable marca Bull. Esta no es una simple operación de rebranding; es una declaración de intenciones, un posicionamiento audaz para consolidar su liderazgo en los nichos más exigentes y prometedores de la tecnología. La marca Bull, con su rica herencia en la computación europea, se convierte ahora en el paraguas y el emblema de las capacidades más avanzadas de Atos, unificando bajo su égida las soluciones que impulsarán la próxima generación de descubrimientos científicos, innovaciones industriales y capacidades de defensa. Asistimos, sin duda, a un movimiento estratégico que busca capitalizar una identidad reconocida para un futuro que apenas comenzamos a vislumbrar.

Diario Tecnología