Movistar Plus+ imita a Netflix con una limitación de uso que no es un fallo
La dinámica del consumo de contenido bajo demanda ha experimentado una transformación radical en la última década. Lo que comenzó como una revolución de
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Durante años, la idea de un Mac con pantalla táctil ha sido un tema recurrente en el mundo de la tecnología, casi una quimera para muchos entusiastas de
El cerebro, ese órgano intrincado y fascinante que nos define, es también extraordinariamente vulnerable. Cuando un ictus —o accidente cerebrovascular— a
Bienvenidos, ávidos lectores y exploradores del conocimiento. Si están leyendo esto, probablemente comparten una pasión por las letras y, quizás, también
Madrid, una ciudad en constante evolución y con un pulso vibrante, se enfrenta a una nueva transformación en su ya compleja red de movilidad. Durante año
En el vertiginoso mundo de la informática, donde la seguridad, la estabilidad y la eficiencia son cada vez más críticas, la forma en que construimos y mantenemos nuestros sistemas operativos está evolucionando a pasos agigantados. Hemos sido testigos de la era de los sistemas operativos mutables, donde cada archivo, cada configuración, cada instalación de software puede ser alterada en cualquier momento, creando un laberinto de dependencias y vulnerabilidades. Pero una nueva filosofía está ganando terreno, una que promete erradicar muchos de los dolores de cabeza que nos han acompañado durante décadas: la inmutabilidad. Los sistemas operativos inmutables no son solo una moda pasajera; representan un cambio fundamental en cómo concebimos el software de base, ofreciendo una resistencia intrínseca a problemas comunes. Y en esta carrera por la modernización, mientras los sistemas operativos basados en Linux, e incluso algunos móviles, abrazan este paradigma con entusiasmo, Windows se encuentra en una encrucijada, atado a una herencia que, para bien o para mal, parece impedirle unirse a esta revolución.
En el vertiginoso mundo de las telecomunicaciones, donde la carrera por ofrecer la máxima velocidad parece no tener fin, una noticia reciente ha captado
Durante décadas, la idea de un Mac como una plataforma de gaming seria ha sido, para muchos entusiastas y desarrolladores, poco más que una quimera. La n
Desde sus inicios, el iPhone ha redefinido lo que significa tener una cámara en el bolsillo. Lo que comenzó como una curiosidad se transformó rápidamente
Desde el inicio de la invasión a gran escala por parte de Rusia, Ucrania se ha convertido en un laboratorio viviente de la guerra moderna, empujando los límites de la innovación táctica y tecnológica. Uno de los frentes más dinámicos y visibles de esta evolución ha sido, sin duda, el de los vehículos aéreos no tripulados (VANT), comúnmente conocidos como drones. Lo que comenzó como una herramienta para la observación y ataques puntuales, evolucionó rápidamente hacia una carrera armamentista frenética por la superioridad aérea a baja altitud. Sin embargo, en un giro estratégico que redefine el concepto mismo de ofensiva y defensa en este dominio, parece que Ucrania ha comprendido que la clave para sobrevivir y prevalecer no reside únicamente en la capacidad de ataque, sino en la fortaleza y sofisticación de su sistema defensivo. En este contexto, una sólida defensa de drones no es solo una medida de protección; se está transformando en una forma de proyectar poder y, en última instancia, de debilitar al adversario de maneras inesperadas.