Lucía Camacho: “En el negocio del iris, no es casual que World haya elegido América Latina”



La biometría, ese campo fascinante donde la identidad humana se traduce en patrones digitales únicos e irrepetibles, ha emergido como una piedra angular en la seguridad y la autenticación moderna. Desde las huellas dactilares que desbloquean nuestros teléfonos hasta el reconocimiento facial que nos permite acceder a servicios, la promesa de una identificación inequívoca ha cautivado a gobiernos, empresas y usuarios por igual. Sin embargo, en este vasto universo de posibilidades, un método en particular se ha alzado con una reputación de precisión y fiabilidad casi inigualables: la identificación por iris. Es en este contexto de innovación y estrategia global donde resuena con fuerza la perspicaz observación de Lucía Camacho: "En el negocio del iris, no es casual que World haya elegido América Latina". Esta afirmación no es meramente una anécdota, sino una declaración profunda que encapsula las dinámicas socioeconómicas, tecnológicas y geopolíticas que están redefiniendo el papel de la región en la economía digital global.

¿Qué factores subyacen a esta elección estratégica? ¿Por qué América Latina, una región a menudo percibida desde la óptica de sus desafíos, se convierte en un terreno fértil para el desarrollo y la implementación de una tecnología tan vanguardista como el escaneo de iris a gran escala? La respuesta es multifacética y compleja, abarcando desde la necesidad intrínseca de la región por sistemas de identificación robustos hasta su creciente apetito por la innovación y la inclusión digital. A lo largo de este análisis, desglosaremos las razones que, desde mi perspectiva, validan contundentemente la tesis de Camacho, explorando las oportunidades, los retos y el vasto potencial que la biometría del iris representa para el continente.

<h2>El iris: un patrón único para un mundo conectado</h2><img src="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/M3AWIP7B65DUTG7SQ6Q6IRB6EI.jpg?auth=29c3dffda2672333419a0abb36fd7e8b7cc11baa14977b8fb0cfd86081d12b26" alt="Lucía Camacho: “En el negocio del iris, no es casual que World haya elegido América Latina”"/>

Antes de profundizar en la elección de América Latina, es fundamental comprender por qué el iris ha ganado tanto protagonismo en el ámbito biométrico. La biometría del iris es una de las formas más precisas y fiables de identificación humana, superando incluso a las huellas dactilares y el reconocimiento facial en ciertos aspectos. El patrón único del iris, la parte coloreada del ojo que rodea la pupila, se forma aleatoriamente durante el desarrollo fetal y permanece estable durante toda la vida de una persona. Esta estabilidad, junto con su complejidad y diversidad (se estima que hay más de 250 puntos característicos para el análisis), lo convierte en un identificador casi infalible.

A diferencia de las huellas dactilares, que pueden desgastarse o dañarse, o el rostro, que puede ser alterado por expresiones, maquillaje o el paso del tiempo, el iris es una característica interna y protegida, menos susceptible a las variaciones externas. Además, los escáneres de iris modernos pueden operar sin contacto físico y a una distancia razonable, lo que añade una capa de higiene y conveniencia, especialmente relevante en un mundo post-pandémico. La tecnología ha avanzado a pasos agigantados, permitiendo escaneos rápidos y eficientes, incluso con gafas o lentes de contacto, lo que facilita su adopción masiva. No es de extrañar, entonces, que proyectos globales de identificación biométrica a gran escala, como el famoso sistema Aadhaar de la India, hayan incorporado la biometría del iris como uno de sus pilares fundamentales. La confiabilidad del iris lo posiciona como la "clave maestra" en la construcción de identidades digitales seguras y universalmente accesibles.

<h2>La estratégica elección de América Latina según Lucía Camacho</h2>

La afirmación de Lucía Camacho resuena con una verdad palpable para quienes observamos de cerca las tendencias tecnológicas y de mercado. Que una entidad global como "World" (refiriéndose a un actor principal en el espacio biométrico, como Worldcoin, o a una tendencia global de adopción de la biometría) haya puesto su mira en América Latina para el despliegue del negocio del iris, no es, en efecto, fruto del azar. Es el resultado de una confluencia de factores que hacen de la región un laboratorio ideal, y un mercado de inmenso potencial.

<h3>Un mercado emergente con desafíos y oportunidades estructurales</h3>

América Latina presenta una paradoja fascinante: a la vez que enfrenta desafíos estructurales en infraestructura y servicios básicos en muchas de sus áreas, también es una región con una adopción de tecnología móvil asombrosamente alta y una población joven y digitalmente nativa. Esta dualidad crea un terreno fértil para soluciones innovadoras. La penetración de smartphones en la región es comparable a la de mercados desarrollados en muchas naciones, lo que significa que gran parte de la población ya está equipada con la puerta de entrada a servicios digitales. Sin embargo, el acceso a servicios financieros y de identificación formal sigue siendo un problema significativo para millones de personas.

Aquí es donde la biometría del iris encuentra su nicho dorado. En países donde la identificación tradicional puede ser inconsistente o susceptible al fraude, y donde un gran segmento de la población no está bancarizado o no posee una identificación oficial robusta, una identidad digital basada en el iris ofrece una solución potente y escalable. Pensemos en las poblaciones rurales o indígenas que a menudo carecen de acceso a oficinas gubernamentales para obtener documentos, o en la necesidad de sistemas de votación más transparentes y seguros. La biometría del iris puede cerrar la brecha, proporcionando una identidad inmutable que habilita el acceso a programas sociales, servicios de salud, transacciones financieras y la participación democrática. Es una herramienta de inclusión social y económica formidable, y desde mi punto de vista, esta es una de las razones más poderosas detrás de la elección estratégica de la región.

<h3>Contexto socioeconómico, demográfico y digital</h3>

El perfil demográfico de América Latina, con una proporción significativa de población joven, es un motor clave para la adopción de nuevas tecnologías. Las generaciones más jóvenes son más propensas a experimentar y confiar en innovaciones digitales, y la promesa de una identidad digital segura y universalmente accesible resuena fuertemente con sus necesidades y expectativas en un mundo cada vez más interconectado.

Además, la región ha experimentado un crecimiento notable en la economía digital. El comercio electrónico y la banca digital han proliferado, pero con ello también ha aumentado la preocupación por la seguridad y el fraude. Los sistemas biométricos de alta seguridad, como el del iris, ofrecen una capa adicional de protección que puede generar confianza en estas transacciones. Los gobiernos de la región también están cada vez más interesados en la transformación digital y en mejorar la prestación de servicios públicos. Iniciativas para modernizar registros civiles, controles fronterizos y programas de ayuda social podrían beneficiarse enormemente de la implementación de sistemas de identificación por iris. La capacidad de verificar la identidad de manera rápida y precisa es invaluable para la eficiencia administrativa y la prevención de abusos. La necesidad de modernización y la apertura a soluciones disruptivas son, sin duda, factores que World ha ponderado cuidadosamente.

<h2>Aplicaciones y potencial del iris en la región</h2>

El potencial de la tecnología del iris en América Latina se extiende a múltiples sectores, prometiendo transformar desde la inclusión financiera hasta la seguridad ciudadana.

<h3>El sector financiero: inclusión y seguridad sin precedentes</h3>

Uno de los campos más evidentes para la biometría del iris es el financiero. Millones de latinoamericanos siguen sin acceso a servicios bancarios formales, lo que limita su capacidad para ahorrar, invertir o acceder a créditos. La biometría del iris puede servir como un "código de acceso" universal para la identidad financiera, permitiendo a las personas abrir cuentas, realizar transacciones y acceder a microcréditos con solo una verificación de su ojo. Esto no solo facilita la inclusión, sino que también reduce drásticamente el riesgo de fraude, un problema persistente en la región. Bancos y fintechs ya están explorando estas soluciones, y la visión de una "banca por iris" no está tan lejana. Considero que esta es la aplicación con mayor impacto social inmediato.

<h3>Gobierno y servicios públicos: eficiencia y transparencia</h3>

En el ámbito gubernamental, la identificación por iris ofrece soluciones robustas para la gestión de la identidad ciudadana. Desde la emisión de documentos de identidad y pasaportes más seguros hasta la verificación en puntos de control fronterizos, la precisión del iris puede optimizar los procesos y fortalecer la seguridad nacional. Imaginen un sistema de votación donde la identidad de cada elector se verifica al instante y de forma irrefutable con un escaneo de iris, eliminando la posibilidad de suplantación. O programas de asistencia social donde la entrega de beneficios se asegura a la persona correcta, erradicando desvíos de fondos. Países como Brasil y México ya han implementado sistemas de identificación biométrica a gran escala, aunque no siempre con el iris como principal método, lo que demuestra la receptividad a estas tecnologías. <a href="https://www.gob.mx/segob/articulos/identificacion-de-mexicanos-y-extranjeros-con-datos-biometricos" target="_blank">Un ejemplo es el uso de datos biométricos en México para la identificación de ciudadanos y extranjeros</a>.

<h3>Salud y otros sectores: un futuro de posibilidades</h3>

Más allá de lo financiero y gubernamental, la biometría del iris puede encontrar aplicaciones en el sector de la salud, para una identificación precisa de pacientes y el acceso a historiales médicos seguros. En el comercio minorista, podría habilitar sistemas de pago ultrarrápidos y seguros. En entornos laborales de alta seguridad, el acceso basado en el iris ofrecería un control sin precedentes. La versatilidad de la tecnología es tal que las posibilidades son casi ilimitadas, y el espíritu innovador de la región, a mi parecer, está listo para explorarlas.

<h2>Desafíos y consideraciones éticas en la era del iris</h2>

Si bien el potencial es inmenso, la implementación de tecnologías de identificación por iris a gran escala en América Latina no está exenta de desafíos. La visión de Lucía Camacho, aunque optimista, también nos invita a reflexionar sobre las responsabilidades inherentes a la adopción de una tecnología tan poderosa.

<h3>Privacidad y protección de datos: el pilar de la confianza</h3>

La recopilación y el almacenamiento de datos biométricos sensibles, como los patrones del iris, plantean preocupaciones significativas sobre la privacidad y la protección de datos. Es absolutamente crucial que la implementación de estos sistemas vaya acompañada de marcos legales sólidos y robustos, inspirados quizás en regulaciones como el GDPR europeo, pero adaptados a las realidades locales. Países como Brasil ya cuentan con la Ley General de Protección de Datos (LGPD), <a href="https://www.gov.br/cidadania/pt-br/lgpd" target="_blank">que establece directrices claras para el tratamiento de datos personales</a>. Sin embargo, la aplicación efectiva y la educación pública sobre los derechos del ciudadano son fundamentales. La confianza del público en la seguridad de sus datos biométricos será el factor determinante para la aceptación masiva de estas tecnologías. Un solo incidente de fuga de datos podría erosionar años de esfuerzo y minar la credibilidad del sistema.

<h3>Aceptación pública y equidad digital</h3>

Otro reto importante es asegurar la aceptación pública. La idea de escanear los ojos puede generar recelo o incluso miedo si no se comunica adecuadamente el propósito y los beneficios. La educación sobre cómo funciona la tecnología, cómo se protegen los datos y qué beneficios tangibles aporta a la vida de las personas es esencial. Además, es crucial garantizar que la implementación de estas soluciones no cree nuevas brechas digitales. Si bien la biometría del iris puede fomentar la inclusión, también es necesario asegurar que todas las poblaciones, incluyendo las más marginadas, tengan acceso equitativo a los dispositivos y la infraestructura necesarios para participar en estos nuevos sistemas de identidad digital. <a href="https://www.cepal.org/es/temas/sociedad-digital/brecha-digital" target="_blank">La brecha digital en América Latina sigue siendo una realidad en muchos aspectos</a>, y no podemos permitir que una tecnología de inclusión se convierta en una fuente de mayor exclusión si no se maneja con cuidado.

<h3>Costo y escalabilidad de la infraestructura</h3>

Finalmente, la inversión en infraestructura y tecnología necesaria para desplegar sistemas de escaneo de iris a gran escala es considerable. Desde los dispositivos de captura hasta los servidores de procesamiento y las bases de datos seguras, se requiere un compromiso financiero y técnico sustancial. Asegurar la interoperabilidad entre diferentes sistemas y la estandarización de protocolos también será clave para el éxito a largo plazo.

<h2>Conclusión: un futuro con ojos abiertos en América Latina</h2>

La perspicaz observación de Lucía Camacho no solo subraya la relevancia de América Latina en la vanguardia tecnológica, sino que también nos invita a considerar el profundo impacto social y económico que la biometría del iris puede tener en la región. Desde mi perspectiva, la elección de "World" por América Latina para el desarrollo del negocio del iris es un testimonio de la visión estratégica que reconoce el vasto potencial de la región como un epicentro para la innovación y la inclusión. <a href="https://www.iadb.org/es/sectores/ciencia-y-tecnologia/innovacion" target="_blank">El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha destacado en múltiples ocasiones el potencial de innovación en América Latina y el Caribe</a>.

La biometría del iris no es solo una tecnología de seguridad; es una herramienta poderosa para la construcción de identidades digitales robustas y accesibles, con el potencial de transformar radicalmente la inclusión financiera, la gobernanza y la prestación de servicios en un continente con necesidades tan diversas. Sin embargo, este camino hacia un futuro "con ojos abiertos" debe ser recorrido con una profunda conciencia de los desafíos éticos y de privacidad. La implementación exitosa requerirá un equilibrio delicado entre la innovación tecnológica y la protección de los derechos individuales, la inversión en infraestructura y la capacitación de la población.

América Latina tiene la oportunidad única de liderar la adopción responsable de la biometría del iris, estableciendo estándares que podrían servir de modelo para otras regiones emergentes. La visión de Lucía Camacho es, en esencia, un llamado a la acción y a la reflexión, recordándonos que el futuro digital no es un destino predeterminado, sino una construcción colectiva donde la elección estratégica de un "World" en el negocio del iris en América Latina es un capítulo fundamental. El éxito de esta empresa no solo medirá el avance tecnológico, sino también la capacidad de la región para forjar un futuro más seguro, inclusivo y conectado para todos sus habitantes. <a href="https://www.undp.org/es/latin-america-and-caribbean/publications/innovacion-y-desarrollo-en-america-latina-y-el-caribe" target="_blank">El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) también ha enfatizado la importancia de la innovación para el desarrollo sostenible en América Latina</a>.

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