Desde su debut en 2016, ‘Stranger Things’ ha trascendido la pantalla para convertirse en un fenómeno cultural. La serie de los hermanos Duffer no solo nos transportó a la década de los 80 con una nostalgia impecable, sino que también nos sumergió en un misterio oscuro y entrañable que capturó la imaginación de millones. Cada nueva temporada ha sido esperada con una mezcla de emoción y ansiedad, y la cuarta entrega no fue la excepción. Presentada como la antesala del gran final, prometía responder a muchas incógnitas y elevar las apuestas a niveles nunca vistos. Sin embargo, a pesar de sus impresionantes logros visuales, su oscuro tono renovado y la madurez de sus personajes, la última temporada de ‘Stranger Things’ no estuvo exenta de tropiezos. De hecho, para muchos fanáticos y críticos, ciertos elementos resultaron ser fallos significativos, algunos de ellos casi imperdonables, que empañaron lo que podría haber sido una obra maestra sin fisuras.
Aquí desglosaremos diez de esos errores, examinando cómo afectaron la narrativa, el desarrollo de los personajes y la coherencia del universo de Hawkins. Es una tarea ingrata criticar una serie tan querida, pero el amor por la historia y sus protagonistas nos impulsa a desear la perfección. Después de todo, ‘Stranger Things’ ha demostrado una y otra vez su capacidad para sorprender y emocionar, y la crítica constructiva puede ser un camino para pulir aún más su legado antes de su despedida definitiva.
La narrativa y el ritmo
La construcción de una historia épica requiere un equilibrio delicado entre la progresión de la trama y el desarrollo de sus personajes. En la cuarta temporada, este equilibrio, en ocasiones, se sintió descompensado.
La dilación excesiva de la trama principal
Uno de los reproches más comunes a la cuarta temporada fue su ritmo. Dividida en dos volúmenes, la primera parte, en particular, se extendió más de lo necesario. Las subtramas se dispersaron geográficamente, llevando a los personajes a California, Rusia y, por supuesto, de vuelta a Hawkins. Si bien esto permitió explorar diferentes facetas de la amenaza del Upside Down, también generó una sensación de estancamiento. Los episodios se alargaron, con capítulos que superaban la hora de duración y, en el caso del final, las dos horas. Esta extensión a menudo se tradujo en una lentitud narrativa que posponía el verdadero clímax. Personalmente, me pareció que algunos momentos se estiraban de forma artificial, como si se buscara llenar el tiempo en lugar de optimizar la tensión y el avance de la historia central. La sensación de urgencia, tan característica de las temporadas anteriores, se diluyó por momentos, haciendo que el espectador tuviera que esperar demasiado para ver a los diferentes hilos narrativos converger de manera significativa. La espera por el "Volumen 2" se sintió más como una pausa obligatoria que como una estrategia deliberada para intensificar el suspense.
Subtramas irrelevantes o mal desarrolladas
Ligado al punto anterior, la dispersión geográfica trajo consigo subtramas que, si bien tenían potencial, no siempre se sintieron esenciales o recibieron el desarrollo adecuado. La aventura de Mike, Will, Jonathan y Argyle en California, por ejemplo, sirvió principalmente como un vehículo para que Once recuperara sus poderes, pero los conflictos internos de los personajes (la inseguridad de Will, la pasividad de Jonathan) quedaron relegados a un segundo plano o se resolvieron de forma superficial. La subtrama de Hopper en Rusia, aunque dramática y llena de acción, a veces se sintió como una desviación prolongada de la amenaza principal de Vecna en Hawkins. Si bien era importante para el reencuentro de Hopper con Joyce, su resolución parecía una historia aparte que culminaba justo a tiempo para el gran enfrentamiento. Es un desafío enorme manejar un elenco tan grande, pero es difícil no notar cómo algunas de estas historias restaron tiempo y enfoque al corazón del conflicto en Hawkins. Puedes leer más sobre la recepción de la temporada aquí: Crítica Temporada 4 Stranger Things
Desarrollo de personajes y coherencia
Los personajes son el alma de ‘Stranger Things’. Su evolución, sus miedos y sus triunfos nos mantienen enganchados. Sin embargo, algunas decisiones en esta temporada generaron dudas sobre su consistencia.
La inconsistencia en las habilidades de Once
Once, el pilar sobre el que se asienta gran parte de la mitología de la serie, ha tenido una trayectoria de poder fluctuante. En la cuarta temporada, la vemos completamente despojada de sus habilidades al inicio, solo para embarcarse en un doloroso viaje para recuperarlas. Si bien la idea de explorar su vulnerabilidad es interesante, la manera en que sus poderes aparecen y desaparecen a lo largo de las temporadas a veces carece de reglas claras. Parece que sus capacidades se ajustan a las necesidades del guion, lo que puede resultar frustrante. ¿Por qué en un momento puede destruir portales con facilidad y en otro apenas puede mover objetos pequeños? Su entrenamiento con el Dr. Brenner es clave para su desarrollo, pero el vaivén de su fuerza psíquica genera una sensación de imprevisibilidad que puede romper la suspensión de la incredulidad. Como espectador, uno espera una lógica interna, incluso en un mundo fantástico.
Sacrificios o regresos poco impactantes
El regreso de Hopper en la cuarta temporada, aunque ampliamente celebrado por los fans (incluyéndome), generó un precedente. Su "muerte" en la tercera temporada fue un momento desgarrador y heroico. Su vuelta, si bien explicada, restó algo de peso a ese sacrificio inicial. En el otro extremo, la muerte de Eddie Munson fue un momento brutalmente emotivo y heroico, uno de los puntos culminantes del Volumen 2. Sin embargo, en el contexto de la amenaza global que representa Vecna y el Upside Down, su sacrificio, aunque trágico para los personajes y la audiencia, no detuvo la inminente catástrofe que se cernía sobre Hawkins. Su impacto, en términos de avanzar la trama principal contra Vecna, fue más emocional que estratégico. No se sintió tan decisivo como, por ejemplo, el sacrificio de Bob Newby en temporadas anteriores, que tuvo consecuencias directas y palpables en la lucha contra el Mind Flayer. La sensación de que los sacrificios pueden ser revertidos, o que no siempre tienen un impacto duradero en la gran guerra, puede disminuir el riesgo percibido en el futuro.
Arcos de personajes estancados o repetitivos
Con un elenco tan vasto, es inevitable que algunos personajes reciban menos atención. Sin embargo, en la cuarta temporada, algunos arcos principales se sintieron estancados. Will Byers, por ejemplo, sigue lidiando con su conexión con el Upside Down y su identidad, temas que han sido explorados extensamente en entregas anteriores sin una resolución clara o un avance significativo en su desarrollo personal. Su amor no correspondido por Mike y su sensación de ser un "extraño" dentro de su grupo de amigos, aunque son sentimientos válidos, se han reiterado. Lo mismo podría decirse de Jonathan, cuya trama se ha centrado en su relación con Nancy y su falta de dirección profesional, sin una evolución distintiva. Aunque Max Mayfield tuvo un arco excepcional y conmovedor, que para muchos es lo mejor de la temporada, la falta de desarrollo significativo para otros personajes principales hizo que la narrativa se sintiera desequilibrada. Puedes profundizar en los personajes y sus complejidades aquí: Análisis de personajes de Stranger Things
El universo y la mitología de Hawkins
El Upside Down y sus habitantes son el corazón del misterio. La expansión de este universo siempre ha sido intrigante, pero en la cuarta temporada, algunas adiciones generaron más preguntas que respuestas coherentes.
La expansión desmedida del Upside Down
La revelación de Vecna como el primer sujeto de pruebas de Brenner (Henry Creel/001) y su posterior transformación en el Upside Down fue una revelación impactante. Sin embargo, esta expansión de la mitología del Upside Down, haciéndolo una creación directa de Vecna, generó cierta confusión. ¿Significa esto que el Upside Down no existía antes de 1979? ¿O Vecna simplemente le dio forma a un vacío preexistente? Las temporadas anteriores sugerían una dimensión antigua y misteriosa, ajena a la humanidad. Hacerla una extensión de la psique de un solo villano, aunque dota a Vecna de un poder formidable, podría restar parte de ese terror cósmico y la sensación de una amenaza incomprensible que las temporadas iniciales tan bien cultivaron. Se corre el riesgo de simplificar demasiado lo que antes era un enigma fascinante.
Explicaciones inconsistentes o tardías
Relacionado con el punto anterior, la temporada ofreció explicaciones detalladas sobre el origen de Vecna, su conexión con el Upside Down y su plan. Sin embargo, la interconexión entre Vecna y el Mind Flayer, el villano principal de las temporadas anteriores, no quedó del todo clara. ¿Es Vecna el cerebro detrás del Mind Flayer, o solo un catalizador? ¿Cómo encaja todo esto con la idea original del Mind Flayer como una entidad superior? Las revelaciones se sintieron, en ocasiones, como retconning (modificaciones retroactivas a la continuidad), en lugar de una progresión orgánica de la mitología. Uno esperaría que las bases del Upside Down estuvieran más firmemente establecidas a estas alturas de la serie. Puedes encontrar más detalles sobre las teorías y la mitología aquí: Teorías sobre el Upside Down
Detalles de producción y guion
Incluso en una producción de esta magnitud, pequeños detalles pueden sumarse y afectar la inmersión.
Anacronismos o descuidos temporales
‘Stranger Things’ es aclamada por su meticulosa ambientación ochentera. Sin embargo, en la cuarta temporada, algunos detalles temporales chirriaron. Desde ciertos lenguajes o actitudes que se sienten más contemporáneos que de 1986, hasta la tecnología o referencias culturales que no encajan del todo. Por ejemplo, la sofisticación de algunas líneas de diálogo sobre trauma o salud mental, aunque vital para los personajes, a veces se siente más alineada con la comprensión moderna que con la de mediados de los 80. Aunque no son errores flagrantes, para los puristas de la época, pueden romper la ilusión. La serie es una carta de amor a esa década, y cualquier desviación, por pequeña que sea, puede ser notada.
Diálogos forzados o predecibles
Si bien ‘Stranger Things’ nos ha brindado momentos de diálogo inolvidables, en esta temporada hubo ocasiones en que las conversaciones se sintieron un tanto forzadas o excesivamente expositivas. Especialmente en los momentos de gran emoción o revelación, algunos personajes entregaron monólogos que, aunque importantes para la trama, sonaban más a explicación de guion que a una conversación natural. La tendencia a explicar en lugar de mostrar, o a tener personajes expresando sus pensamientos y sentimientos de una manera demasiado directa, a veces restó naturalidad a las interacciones, lo cual es una lástima porque el elenco tiene una química increíble. Las conversaciones auténticas son una de las grandes fortalezas del programa.
La expectativa vs. la realidad
Con cada temporada, las expectativas crecen exponencialmente. La cuarta temporada, siendo la penúltima, cargaba con un peso inmenso.
Un final de temporada agridulce y anticlimático
El final del Volumen 2 de la cuarta temporada prometía una confrontación épica que determinaría el destino de Hawkins. Y si bien hubo momentos de tensión, heroísmo y sacrificio, el desenlace general se sintió, para muchos, agridulce y un tanto anticlimático. La batalla contra Vecna se extendió por varios frentes, pero la victoria final no fue decisiva. Vecna no fue derrotado por completo, y las heridas infligidas a Hawkins fueron profundas, culminando con la ciudad literalmente rota y la amenaza del Upside Down manifestándose abiertamente en el mundo real. Este final, aunque prepara el escenario para la quinta y última temporada, dejó una sensación de derrota parcial y falta de cierre para la temporada en sí. No hubo el respiro de victoria que solían ofrecer los finales anteriores, sino una sensación de desesperanza y un cliffhanger masivo que, para algunos, resultó más frustrante que emocionante. Se esperaba una conclusión más impactante para la temporada, una que resolviera algunos de los grandes conflictos antes de establecer la gran batalla final. Puedes ver un resumen de la temporada aquí: Resumen Temporada 4 Stranger Things
Conclusión
‘Stranger Things 4’ fue, sin duda, una temporada ambiciosa y visualmente espectacular, que elevó la apuesta y profundizó en el horror con una audacia encomiable. Nos brindó momentos inolvidables, desde la catártica actuación de Sadie Sink como Max hasta el escalofriante debut de Jamie Campbell Bower como Vecna. La serie sigue siendo un referente en la cultura pop, un nostálgico viaje a los 80 que, a pesar de sus giros oscuros, mantiene un innegable encanto.
Sin embargo, como hemos desglosado, no estuvo exenta de errores. La dilación narrativa, la inconsistencia en el manejo de algunos poderes y personajes, y una expansión mitológica que a veces generó más preguntas que coherencia, son puntos que no podemos pasar por alto. Estos detalles, aunque no restan mérito a los grandes logros de la temporada, sí señalan áreas donde la serie podría pulir su narrativa de cara a su gran final. La quinta y última temporada tiene la enorme tarea de atar todos los cabos sueltos, ofrecer un cierre satisfactorio a los arcos de nuestros queridos personajes y entregar una confrontación definitiva contra las fuerzas del Upside Down que cumpla con las altísimas expectativas generadas. Confiamos en que los hermanos Duffer, conscientes del legado que están construyendo, sabrán aprender de estos pequeños tropiezos para entregarnos un desenlace digno de una de las mejores series de nuestra era.