Ana Blanco (DGT) desmiente un bulo crucial sobre la baliza V16: "No llama a los servicios de emergencia ni a la asistencia en carretera"

La seguridad vial es un terreno fértil para la innovación y, a menudo, para la desinformación. En un panorama donde la tecnología avanza a pasos agigantados buscando reducir la siniestralidad en nuestras carreteras, la introducción de nuevos dispositivos como la baliza V16 ha generado tanto expectativas como, lamentablemente, malentendidos. Uno de los bulos más extendidos y peligrosos que rodean a este nuevo elemento de señalización de emergencia ha sido recientemente desmentido con contundencia por una fuente autorizada: Ana Blanco, subdirectora de la Dirección General de Tráfico (DGT). Su aclaración es vital y merece toda nuestra atención, ya que incide directamente en la seguridad de los conductores y en la correcta actuación en situaciones críticas.

La creencia de que la baliza V16, al activarse, automáticamente alerta a los servicios de emergencia o a la asistencia en carretera, ha calado hondo en la percepción popular. Esta idea, aunque reconfortante, es errónea y podría tener consecuencias nefastas. En un reciente pronunciamiento, la subdirectora Ana Blanco ha sido categórica: "No llama a los servicios de emergencia ni a la asistencia en carretera". Esta afirmación no solo disipa una falsa expectativa, sino que subraya la importancia de entender las capacidades reales de la tecnología que nos acompaña al volante y, más importante aún, de no delegar la responsabilidad personal en un dispositivo que no está diseñado para ello. Analicemos a fondo qué implica esta aclaración y cómo debe influir en nuestra comprensión y uso de la baliza V16.

La baliza V16: Más allá del dispositivo físico

Ana Blanco (DGT) desmiente un bulo crucial sobre la baliza V16:

La baliza V16, destinada a sustituir al tradicional triángulo de emergencia a partir del 1 de enero de 2026, ha sido concebida como un elemento clave para aumentar la visibilidad de los vehículos detenidos en la calzada y, consecuentemente, reducir el riesgo de accidentes secundarios. Su diseño compacto, la facilidad de colocación en el techo del vehículo sin necesidad de salir del habitáculo y su potente luz intermitente de color naranja auto-visible 360 grados, representan una mejora sustancial en la seguridad pasiva. Sin embargo, la comunicación sobre sus funcionalidades ha generado ciertas lagunas que han propiciado la proliferación de mitos.

Origen de la confusión y expectativas generadas

La confusión en torno a la capacidad de la V16 para efectuar llamadas de emergencia probablemente surge de varios factores. Primero, la propia evolución tecnológica y la anticipación de funciones futuras han podido generar una extrapolación errónea. Sabemos que existen sistemas avanzados de llamada de emergencia, como el eCall obligatorio en vehículos nuevos, que sí cumplen esta función. Es posible que la asociación con la innovación en seguridad vial haya llevado a muchos a presuponer una funcionalidad similar para la V16. Segundo, la DGT ha promovido la V16 como un dispositivo conectado en su versión definitiva, lo que intuitivamente podría interpretarse como una conexión directa con los servicios de emergencia. Sin embargo, la naturaleza de esta "conectividad" es diferente y mucho más matizada, como veremos más adelante. Esta amalgama de información y expectativas ha creado un caldo de cultivo perfecto para la desinformación.

La voz oficial: Desmintiendo el mito

La aclaración de Ana Blanco no deja lugar a dudas. En su comunicado, la subdirectora de la DGT fue enfática al señalar que la baliza V16, tal como se conoce y se venderá hasta 2026, es un dispositivo de señalización luminosa. Su propósito primordial es hacer visible el vehículo accidentado o averiado, advirtiendo a los demás usuarios de la vía sobre la presencia de un obstáculo. "El dispositivo luminoso V16 es una luz que parpadea y que hace que el vehículo sea visible, y además lo que lleva es un geolocalizador que, a través de la plataforma DGT 3.0, manda la posición a los servicios de emergencia, pero es muy importante recordar que no llama directamente a los servicios de emergencia ni a la asistencia en carretera", afirmó Blanco. Este matiz es crucial: el dispositivo envía su posición a una plataforma, que luego puede compartir esa información, pero no es una comunicación bidireccional ni una llamada automática iniciada por el dispositivo en sí. Esta distinción, aunque sutil, marca una diferencia abismal en la respuesta esperada por parte del conductor.

¿Qué es la baliza V16 y qué *realmente* hace?

Para entender plenamente la trascendencia de las palabras de Ana Blanco, es fundamental comprender qué es y qué hace realmente la baliza V16, tanto en su versión actual como en su evolución futura. La baliza V16 es, en esencia, un dispositivo de señalización luminosa de emergencia. Su diseño está pensado para maximizar la visibilidad del vehículo inmovilizado en la carretera, especialmente en condiciones de baja luminosidad o visibilidad reducida.

Funcionalidad actual: Visibilidad y señalización

Hasta el 1 de enero de 2026, la baliza V16 coexiste con los triángulos de emergencia. Durante este período transitorio, los conductores pueden elegir utilizar cualquiera de los dos sistemas. Las balizas V16 que se comercializan hoy en día y que ya cumplen con la normativa vigente ofrecen una potente luz ámbar intermitente que puede ser vista desde grandes distancias. Su base magnética permite adherirla rápidamente al techo del vehículo, reduciendo la exposición del conductor a riesgos al no tener que salir del habitáculo para colocar los triángulos. Esta funcionalidad de "hacer visible" es su razón de ser principal y la que ya aporta un valor añadido significativo a la seguridad vial, evitando colisiones por alcance que, tristemente, son comunes en situaciones de avería o accidente en carretera. La facilidad de uso y la seguridad inherente a su colocación son argumentos de peso para su adopción. Puedes encontrar más información sobre sus características técnicas en la web de la DGT aquí.

La conectividad: Un futuro próximo (2026) y sus verdaderas implicaciones

La verdadera transformación de la baliza V16 se producirá a partir del 1 de enero de 2026, cuando solo serán válidas las balizas V16 conectadas. Estas balizas V16 con conectividad, además de su función luminosa, incorporarán un módulo de comunicaciones que permitirá geolocalizar el vehículo y enviar esta información de manera anónima y periódica a la plataforma DGT 3.0. Es aquí donde reside la clave de la confusión. La conectividad no significa que el dispositivo "llame" a nadie, sino que envía datos a una plataforma centralizada. Es un canal de comunicación unidireccional y automático con la infraestructura, no con los servicios de emergencia o una grúa directamente. La DGT explica los detalles de esta evolución en sus canales oficiales, resaltando los beneficios de la plataforma 3.0 para la gestión del tráfico y la respuesta a incidentes.

El papel de la plataforma DGT 3.0

La plataforma DGT 3.0 es un cerebro digital, un gran centro de datos que recibe información en tiempo real de múltiples fuentes: vehículos conectados, infraestructuras inteligentes, cámaras, sensores meteorológicos, y ahora también las balizas V16 conectadas. Su objetivo es gestionar el tráfico de manera más eficiente, ofrecer información útil a los conductores y, sí, también coordinar la respuesta ante incidentes. Cuando una baliza V16 conectada envía su posición a DGT 3.0, esta plataforma procesa esa información y, de ser necesario, puede alertar a los servicios de emergencia pertinentes (ambulancias, bomberos, Guardia Civil de Tráfico) o a las empresas de asistencia en carretera. Sin embargo, es la plataforma DGT 3.0 la que toma la decisión y realiza la comunicación, no la baliza directamente. Este es un punto fundamental para evitar la falsa sensación de que el dispositivo por sí solo está "gestionando" la emergencia. La intervención humana o de sistemas automatizados complejos en la DGT 3.0 es imprescindible para que se produzca una respuesta. Más detalles sobre la plataforma DGT 3.0 se pueden consultar aquí.

La seguridad vial ante todo: Acciones correctas tras una avería o accidente

Dado que la baliza V16 no efectúa llamadas, es imperativo recordar cuál es el protocolo de actuación correcto ante una avería o un accidente en la carretera. La seguridad personal y la de los ocupantes del vehículo deben ser siempre la máxima prioridad, seguidas de la señalización adecuada y, por supuesto, la comunicación con los servicios de emergencia.

El procedimiento estándar: Priorizar la seguridad personal

En caso de inmovilización del vehículo en la calzada o el arcén, los pasos a seguir son claros y cruciales:

  1. Detener el vehículo de forma segura: En la medida de lo posible, intentar apartarse al arcén o a una zona segura.
  2. Encender las luces de emergencia: Activar el warning para advertir a los demás conductores.
  3. Colocarse el chaleco reflectante: Es obligatorio y debe hacerse antes de salir del vehículo.
  4. Colocar la baliza V16: Si se dispone de ella, colocarla en la parte más alta posible del vehículo (normalmente el techo) para maximizar su visibilidad. Si se utilizan triángulos, colocarlos a la distancia reglamentaria.
  5. Salida de los ocupantes: Todos los ocupantes deben salir del vehículo por el lado contrario a la circulación y, si es posible, situarse en un lugar seguro fuera de la calzada y del arcén.
  6. Llamada a los servicios de emergencia/asistencia: Una vez a salvo, proceder a realizar la llamada.

La importancia de la llamada directa a los servicios de emergencia

Aquí es donde la aclaración de Ana Blanco cobra su máxima relevancia. El conductor o cualquier ocupante del vehículo es quien debe tomar la iniciativa de llamar al 112 (teléfono único de emergencias europeo) o al servicio de asistencia en carretera de su seguro. Delegar esta responsabilidad en la baliza V16 es un error crítico que podría retrasar la llegada de ayuda, con consecuencias potencialmente graves. La llamada directa permite al operador obtener información detallada sobre la situación, el número de heridos, la ubicación exacta (si no se tiene certeza de la geolocalización automática), y cualquier otro detalle relevante que acelere y optimice la respuesta. Mi opinión personal es que, aunque la tecnología de geolocalización es un avance, la capacidad de comunicación humana en situaciones de estrés y necesidad es insustituible. No hay algoritmo que comprenda la urgencia o la especificidad de un accidente como una persona al otro lado de la línea.

Diferencias con sistemas como el eCall

Es importante diferenciar la baliza V16 del sistema eCall. El eCall es un sistema de llamada de emergencia automático que es obligatorio en todos los vehículos de nueva homologación desde abril de 2018. Este sistema se activa automáticamente en caso de accidente grave (por ejemplo, al desplegarse los airbags) y establece una comunicación de voz con el centro de emergencias 112, al tiempo que envía datos clave como la ubicación exacta del vehículo, el tipo de vehículo y la dirección de la marcha. A diferencia de la V16, el eCall sí es un sistema que inicia una "llamada" y proporciona información vital de manera activa a los servicios de emergencia. Esta diferencia subraya que, aunque ambos buscan mejorar la seguridad vial, sus mecanismos y funcionalidades son distintos, y no deben confundirse. La implementación de eCall ha demostrado ser efectiva en la reducción de los tiempos de respuesta, un factor crítico en muchos tipos de accidentes. Puedes informarte más sobre el sistema eCall aquí.

Consecuencias de la desinformación y el valor de la claridad

La propagación de información incorrecta sobre dispositivos de seguridad puede tener implicaciones muy serias. Una falsa comprensión de las capacidades de la baliza V16 no solo genera frustración, sino que puede poner en riesgo vidas.

Falsa sensación de seguridad: Un peligro latente

El principal peligro de creer que la V16 llama automáticamente a emergencias es la falsa sensación de seguridad que puede generar. Un conductor que se encuentra en una situación de estrés tras una avería o un accidente podría confiarse en que la baliza ya ha hecho su trabajo, retrasando o incluso omitiendo la llamada manual al 112 o a la asistencia en carretera. Este retraso puede ser fatal en accidentes graves donde cada minuto cuenta para salvar vidas o mitigar lesiones. Además, esta confianza errónea podría llevar a algunos a no llevar consigo un teléfono móvil cargado o a no memorizar los números de emergencia, lo cual es totalmente contraproducente.

El rol de las autoridades en la comunicación efectiva

La DGT, como máximo organismo regulador de tráfico en España, tiene una responsabilidad fundamental en la claridad de la información que transmite a los ciudadanos. Aclaraciones como la de Ana Blanco son cruciales y necesarias. Es esencial que los mensajes sean inequívocos y que se invierta en campañas de comunicación que disipen los bulos antes de que se arraiguen. La tecnología puede ser una gran aliada para la seguridad, pero solo si los usuarios entienden correctamente cómo funciona y qué esperar de ella. Un plan de comunicación robusto y anticipatorio podría haber mitigado la aparición de este tipo de bulos, garantizando que los conductores estén plenamente informados desde el principio.

Mi perspectiva: La responsabilidad compartida

Desde mi punto de vista, la responsabilidad es compartida. Las autoridades deben esforzarse por comunicar de forma cristalina las funcionalidades y limitaciones de los nuevos dispositivos. Pero, a su vez, como usuarios de la vía, tenemos la obligación de informarnos adecuadamente y de no asumir funciones que un dispositivo no ha prometido. La seguridad vial es un ecosistema de normas, tecnología y, sobre todo, conciencia y responsabilidad individual. No podemos delegar nuestra propia seguridad y la de los demás en la mera activación de una luz, por muy avanzada que esta sea. La baliza V16 es una herramienta valiosa, pero no es una solución mágica que exima de nuestras obligaciones como conductores. Mantenerse al día con las normativas y las características de los sistemas de seguridad es fundamental. La Asociación Nacional de Fabricantes de Productos de Seguridad Vial (ANFAPA) también es una fuente de información relevante en este ámbito.

El camino hacia una señalización más inteligente

A pesar del malentendido, la baliza V16, especialmente en su versión conectada, representa un avance significativo en la señalización de emergencia y la seguridad vial. Su implementación forma parte de una estrategia más amplia para modernizar la gestión del tráfico y la respuesta ante incidentes.

Evolución de la señalización de emergencia

Desde los rudimentarios, aunque efectivos, triángulos de emergencia, hasta la baliza V16 conectada, la evolución en la señalización de vehículos inmovilizados ha sido constante. El objetivo siempre ha sido el mismo: hacer que un vehículo parado en la calzada sea lo más visible posible para prevenir accidentes. La baliza V16 mejora notablemente este aspecto al eliminar la necesidad de salir del vehículo para su colocación, minimizando la exposición del conductor a un riesgo secundario. Este avance, por sí solo, ya justifica su adopción. La mejora de la visibilidad en el arcén o en la calzada, especialmente en condiciones adversas de iluminación o meteorológicas, es un factor clave para reducir la probabilidad de colisiones.

Beneficios tangibles de la V16 conectada (a partir de 2026)

Cuando la baliza V16 conectada sea obligatoria a partir de 2026, sus beneficios irán más allá de la simple visibilidad. La capacidad de enviar la geolocalización a la plataforma DGT 3.0 permitirá una gestión de incidentes más rápida y eficiente. Por ejemplo, los paneles de mensaje variable en las carreteras podrían mostrar alertas específicas sobre la ubicación de un vehículo inmovilizado, y los navegadores de otros vehículos podrían recibir esta información, desviando el tráfico o alertando sobre la situación. Esto contribuirá a una reducción de los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia y asistencia, y a una disminución de los accidentes secundarios al alertar con antelación a otros conductores. Aunque no "llame", su capacidad para nutrir a la DGT 3.0 de datos en tiempo real es un paso adelante crucial para la seguridad de todos. Es un claro ejemplo de cómo la infraestructura inteligente y los dispositivos a bordo pueden trabajar juntos. Un ejemplo de balizas V16 homologadas se puede encontrar en diversos comercios especializados, como los listados en artículos informativos sobre el tema, por ejemplo en portales de motor (aquí).

En conclusión, la aclaración de Ana Blanco sobre la baliza V16 es un recordatorio fundamental de que la tecnología, por avanzada que sea, no sustituye la responsabilidad individual ni la necesidad de una comunicación clara y precisa. La baliza V16 es un dispositivo de señalización luminoso y, en su versión futura, un emisor de datos geolocalizados a la plataforma DGT 3.0, pero no es un sistema de llamada de emergencia directo. Entender esta distinción es vital para garantizar una respuesta adecuada y segura en caso de avería o accidente. Como conductores, nuestra principal herramienta de seguridad sigue siendo la información, la precaución y la acción decidida en momentos críticos.

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