Qué no se te resistan los cristales con este robot aspirador para ventanas que parece de diseño y cuesta 70 euros

Limpiar ventanas ha sido, desde siempre, una de las tareas más tediosas y, con frecuencia, menos gratificantes del mantenimiento del hogar. La recompensa de ver un cristal impecable, transparente y completamente libre de marcas es indudablemente atractiva, pero el camino para lograrlo suele estar plagado de inconvenientes y frustraciones. El proceso manual tradicional implica desde la engorrosa preparación de cubos llenos de agua y soluciones jabonosas, pasando por el uso de paños y rascadores que, más a menudo de lo deseado, dejan molestas pelusas, rayas o vetas. A esto se suma la complejidad de realizar verdaderas acrobacias para alcanzar las esquinas más difíciles o las partes superiores de ventanales muy altos. Todo esto sin olvidar el factor tiempo. En la ajetreada vida moderna, donde cada minuto cuenta, dedicar varias horas a la limpieza exhaustiva de ventanas puede parecer un lujo inalcanzable para muchos, o simplemente un sacrificio de tiempo libre que nadie desea hacer.

Diario Tecnología