El auge de Linux en Steam: un crecimiento con matices para los entusiastas del videojuego
Durante años, la idea de que Linux era un sistema operativo viable para los videojuegos fue considerada por muchos como una quimera, una aspiración lejana reservada para una minoría de usuarios con conocimientos avanzados. El ecosistema del gaming estuvo, y en gran medida sigue estando, dominado por Microsoft Windows, con macOS ocupando un nicho específico. Sin embargo, en los últimos años hemos sido testigos de un cambio significativo, una transformación impulsada principalmente por la inversión estratégica de Valve, la empresa detrás de la plataforma Steam. Los informes mensuales de Steam Hardware Survey, aunque porcentualmente modestos, han mostrado un crecimiento constante y sostenido de usuarios de Linux, una tendencia que celebra la comunidad y que promete un futuro más diverso para el gaming. No obstante, este crecimiento viene con un asterisco importante: no todas las distribuciones de Linux están igualmente preparadas para la tarea de ejecutar juegos, y la elección de la distribución adecuada puede marcar una diferencia abismal en la experiencia del usuario.