Expertos alertan: los discos SSD no son eternos, si no se utilizan pierden datos lentamente
En la era digital actual, donde la velocidad y la eficiencia son primordiales, los discos de estado sólido (SSD) se han consolidado como la columna vertebral del almacenamiento de datos en innumerables dispositivos, desde ordenadores personales hasta servidores empresariales. Su capacidad para arrancar sistemas operativos en segundos, cargar aplicaciones instantáneamente y transferir archivos a velocidades vertiginosas ha transformado nuestra experiencia informática. Sin embargo, detrás de esta fachada de rendimiento superior, reside una verdad menos conocida, y para algunos, sorprendente: los SSD no son inmunes a las leyes de la física y, con el tiempo, pueden perder datos, especialmente si se dejan sin alimentación eléctrica durante períodos prolongados. Esta revelación, lejos de ser un mero detalle técnico, tiene implicaciones significativas para la forma en que gestionamos nuestras copias de seguridad, almacenamos información crítica y entendemos la verdadera naturaleza de la "eternidad" digital.