En un mundo cada vez más interconectado, donde la vida digital se entrelaza inextricablemente con la realidad cotidiana, surgen desafíos que exigen soluc
En la era digital en la que vivimos, la conectividad se ha convertido en una parte intrínseca de nuestras vidas. Desde la comunicación instantánea hasta el acceso ilimitado a la información, internet y las redes sociales han transformado la forma en que interactuamos con el mundo. Sin embargo, esta omnipresencia digital no está exenta de desafíos, y uno de los más apremiantes es el de la violencia en línea, comúnmente conocida como ciberacoso. Este fenómeno silencioso, pero devastador, afecta a millones de personas, especialmente a los jóvenes, dejando cicatrices emocionales y, en ocasiones, consecuencias irreversibles.