Bienvenidos en 2026 a la economía en forma de K: por qué la IA nos hará más productivos (y más desiguales)
Mientras nos adentramos en el año 2026, la visión del futuro económico que alguna vez pareció distante se materializa con una claridad sorprendente. No es una utopía de prosperidad homogénea ni una distopía de colapso generalizado, sino una realidad más compleja, marcada por contrastes agudos y una transformación sin precedentes impulsada por la inteligencia artificial. Nos encontramos en la cúspide de una era donde la IA promete revolucionar cada faceta de nuestra existencia profesional, aumentando la productividad a niveles que antes eran impensables. Sin embargo, esta promesa viene acompañada de un desafío formidable: la profundización de la desigualdad. La economía, tal como la conocemos, está evolucionando rápidamente hacia una forma de K, donde ciertos sectores y grupos demográficos se disparan, mientras otros se estancan o declinan. Este post explora cómo la inteligencia artificial, esa fuerza omnipresente y en constante evolución, está tejiendo un futuro de mayor eficiencia, pero también de fracturas sociales más marcadas, y qué podemos hacer para navegar en este paisaje dual.