Comunidad maker

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En un mundo donde los titulares sobre escasez y encarecimiento de componentes electrónicos han sido acaparados por gigantes como las consolas de última generación o las tarjetas gráficas más potentes, ha habido un actor discreto que también ha sentido el golpe: la Raspberry Pi. Este pequeño ordenador de placa única, célebre por su asequibilidad y versatilidad, ha visto cómo su modelo 3A+ y, más notablemente, el Pi 4 de 2GB de RAM, sufrían un inesperado aumento de precio. Una noticia que, para muchos aficionados y profesionales, subraya la profunda y sistémica naturaleza de la crisis actual en la cadena de suministro global.

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Diario Tecnología