El panorama de la movilidad eléctrica está viviendo una de sus épocas más dinámicas y transformadoras. Mientras muchas marcas apuestan por la sofisticaci
España se consolida como un pilar fundamental en la estrategia global de electrificación de Volkswagen, un movimiento que no solo redefine el futuro de l
La escena es recurrente. Cada año, con la llegada de nuevas fechas en el calendario, resurge la misma pregunta en el imaginario colectivo de los entusiastas del automóvil eléctrico y los observadores del mercado: ¿dónde está el Tesla de 25.000 euros? Aquella promesa, lanzada con la audacia característica de Elon Musk, resonó como un trueno en el sector, prometiendo democratizar el acceso a la tecnología punta de Tesla. Un coche eléctrico asequible, innovador y con el distintivo sello de la marca, parecía estar a la vuelta de la esquina en múltiples ocasiones. Sin embargo, aquí estamos, en pleno 2025, y el "Model 2" o como quiera que se llame ese esquivo vehículo, sigue siendo una quimera. No solo no ha llegado, sino que la conversación ha mutado de "cuándo llegará" a una más sombría: "por qué no pueden lanzarlo". Este artículo explora las razones subyacentes que, desde una perspectiva económica, tecnológica y estratégica, están impidiendo que Tesla cumpla con la que quizás sea una de sus promesas más ambiciosas y anheladas.