Trump y el nuevo espectáculo político: ¿perritos parlanchines con IA?
En la vertiginosa era digital, donde la atención es la moneda más valiosa y la información fluye a una velocidad sin precedentes, la política ha encontra
En la vertiginosa era digital, donde la atención es la moneda más valiosa y la información fluye a una velocidad sin precedentes, la política ha encontra
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, pocas veces la comunidad de expertos en innovación y eficiencia emite un llamado tan unánime y, si me permiten la expresión, tan "desesperado". No hablamos de una actualización menor o de una nueva funcionalidad elegante; estamos presenciando un clamor que resuena con una urgencia particular: la necesidad imperante de adoptar la inteligencia artificial de Meta en WhatsApp. La retórica puede sonar dramática, casi apocalíptica para algunos, pero detrás de esta insistencia se esconde una profunda convicción sobre el potencial transformador y los beneficios ineludibles que esta herramienta puede ofrecer a cada individuo. Este no es un consejo más; es una advertencia, una guía, y, en última instancia, una invitación a no quedarse atrás en la era de la asistencia inteligente integrada. ¿Por qué tal urgencia? ¿Qué hace que los más versados en tecnología insistan en que "por tu bien" debes sumergirte en esta experiencia sin dilación? Acompáñame a desentrañar las capas de este fenómeno.