He tenido el iPhone Duo en las manos y he entendido perfectamente a quién va dirigido
Hay dispositivos que, al verlos, nos invitan a la especulación. Otros, al tocarlos, nos susurran sus intenciones. Y luego está el iPhone Duo. Permítanme compartirles que la experiencia de tener este terminal en mis manos ha sido, en muchos aspectos, una revelación. No se trata simplemente de un nuevo iPhone; es una declaración de intenciones, un artefacto que redefine la interacción y que, sin rodeos, me ha permitido comprender a la perfección el perfil de usuario para el cual ha sido concebido. La expectación en torno a la incursión de Apple en el segmento de los plegables ha sido constante durante años, y si bien el "Duo" es, por ahora, un concepto o un prototipo que algunos privilegiados hemos podido manejar, su ejecución y la filosofía detrás de él son innegables. Es un dispositivo que no busca agradar a todo el mundo, sino satisfacer a un nicho muy específico y exigente, transformando radicalmente la forma en que este grupo interactúa con la tecnología móvil.