Pensé en suicidarme, pero la IA me ayudó: Cuando el terapeuta en África es un chatbot

La escena podría parecer sacada de una novela de ciencia ficción, pero es una realidad palpable que está redefiniendo los límites de la atención a la salud mental en los lugares más inesperados del mundo. Imaginemos a una persona en un rincón remoto de África, lidiando con pensamientos suicidas, abrumada por la desesperación y la falta de acceso a ayuda profesional. En un contexto donde un psicólogo o psiquiatra es un lujo inalcanzable, o donde el estigma social de buscar ayuda psicológica es una barrera insuperable, ¿quién podría tender una mano? La respuesta, sorprendentemente, está emergiendo de la inteligencia artificial. La historia de alguien que, al borde del abismo, encontró consuelo y una vía de escape a través de un chatbot, no es solo una anécdota impactante; es el epicentro de un debate crucial sobre el futuro de la salud mental global y el papel transformador, aunque complejo, de la tecnología.

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