Google suspende cuentas por usar OpenClaw y Opencode con Gemini
En un movimiento que ha resonado fuertemente en la comunidad de la inteligencia artificial y entre los entusiastas de sus herramientas, Google ha anuncia
En un movimiento que ha resonado fuertemente en la comunidad de la inteligencia artificial y entre los entusiastas de sus herramientas, Google ha anuncia
El futuro de la seguridad no es una quimera lejana, sino una realidad que se forja día a día en los laboratorios de innovación y en los frentes de batalla digitales. En este escenario dinámico y a menudo impredecible, ferias internacionales como Sicur se erigen como los principales puntos de encuentro y escaparates para las soluciones que definirán nuestra protección en los años venideros. Es por ello que la expectativa ante la edición de 2026 es palpable, especialmente al considerar el rol central que la ciberseguridad y la inteligencia artificial (IA) están destinadas a ocupar. Más que simples tendencias, se han convertido en pilares fundamentales, no solo para la protección de nuestros activos digitales, sino también para la seguridad física, fusionando mundos que hasta hace poco se percibían como separados.
En un mundo donde los datos se generan a una velocidad sin precedentes y la necesidad de decisiones en tiempo real se vuelve imperativa, la computación e
En el vertiginoso mundo de la inteligencia artificial (IA), donde la innovación se mide en teraflops y la competencia es tan feroz como el cálculo matricial, un nuevo jugador se ha lanzado al ruedo con una propuesta audaz. SambaNova Systems, una empresa emergente respaldada por inversores de peso, ha decidido ir cara a cara contra el gigante de la computación de IA, NVIDIA, con un nuevo chip y, lo que es quizás más sorprendente, con el respaldo de Intel como su socio de fabricación. Esta jugada no es solo un movimiento más en el tablero tecnológico; es una declaración de intenciones que podría redefinir el panorama de la infraestructura de IA, abriendo nuevas vías para la innovación y, esperemos, para una mayor democratización del acceso a una computación de alto rendimiento.
En un momento en el que la tecnología avanza a pasos agigantados, transformando casi todos los aspectos de nuestra vida, surgen también sombras inesperad
El mundo de la tecnología vive en un constante estado de ebullición, una danza frenética entre la innovación secreta y las filtraciones que la desvelan.
La forma en que descubrimos música ha evolucionado drásticamente a lo largo de las décadas. Desde las emisoras de radio que dictaban las tendencias hasta
En el vertiginoso mundo de la comunicación digital, donde la inmediatez se ha convertido en la norma, existe un constante anhelo por herramientas que, pa
La industria tecnológica ha sido testigo de innumerables momentos clave, pero pocos han resonado con la fuerza del reciente anuncio que ha puesto a AMD en el centro del huracán de la inteligencia artificial. Se ha reportado un acuerdo monumental con Meta, valorado en una cifra que podría alcanzar los 100.000 millones de dólares, marcando un hito sin precedentes en la carrera por dominar el hardware de IA. Este movimiento no es solo una transacción comercial; es una declaración de intenciones, un cambio de paradigma y, en mi opinión, una señal inequívoca de que la contienda por la supremacía en la IA está lejos de tener un único campeón.
En un mundo empresarial cada vez más complejo y escrutado, la palabra "regulación" suele evocar imágenes de burocracia, costos adicionales y una ralentización de la innovación. Es común percibirla como una carga inevitable, un mal necesario que las organizaciones deben soportar para operar legalmente. Sin embargo, ¿qué pasaría si esta percepción fuera incompleta, o incluso errónea? ¿Y si aquello que consideramos un lastre pudiera, en realidad, ser una catapulta hacia una posición de mercado más sólida y un diferenciador clave?