La pregunta resuena con una punzada de ansiedad en los pasillos de las universidades, en los foros de profesionales y en las conversaciones de sobremesa: «¿Ha muerto la informática?» Parece una herejía plantearlo para una profesión que fue, y en muchos sentidos sigue siendo, la punta de lanza de la innovación y el motor de la transformación global. Durante décadas, la informática fue sinónimo de futuro, de oportunidades ilimitadas y de salarios envidiables. Era el camino seguro hacia la estabilidad y el desarrollo profesional, la disciplina que prometía resolver los grandes problemas del mañana.
¿Alguna vez ha conectado su nueva consola de videojuegos, su barra de sonido de última generación o su reproductor 4K a cualquier puerto HDMI disponible
El calendario cinematográfico de 2026 se perfilaba, a finales del año anterior, como un tapiz predecible de secuelas millonarias y reboots cuidadosamente
Imaginen la escena: un jugador, quizás con la intención de desempolvar viejos recuerdos o simplemente buscando una ganga en el mercado de segunda mano, encuentra un juego de Star Wars para PS4 por unos modestos 15 euros. Una compra común, casi rutinaria, que no despierta mayor entusiasmo. Pero, de repente, semanas o meses después, el mismo título, la misma edición, el mismo disco con el mismo arte de carátula, aparece en plataformas de venta especializadas o subastas en línea con un precio que supera holgadamente los 500 euros. ¿Un error? ¿Una broma de mal gusto? Lejos de ello. Este fenómeno, aunque sorprendente para el ojo no entrenado, es una realidad fascinante y compleja que ilustra a la perfección las dinámicas impredecibles del mercado del coleccionismo de videojuegos. La pregunta clave es: ¿cómo es posible que un objeto digital producido en masa, que hasta hace poco era un bien de consumo accesible, experimente una revalorización tan drástica en tan poco tiempo? La respuesta nos obliga a adentrarnos en los intrincados mecanismos de la escasez, la nostalgia, la cultura pop y la psicología del coleccionista.
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, y donde las pantallas de nuestros televisores se han convertido en la ventana principal al en
En un mundo digital cada vez más saturado de estímulos visuales y comerciales, la tranquilidad de una interfaz limpia y sin interrupciones se ha converti
La carrera por la supremacía en la inteligencia artificial conversacional se intensifica día a día, con gigantes tecnológicos invirtiendo recursos masivo
En el mundo digital actual, donde la cantidad de datos que manejamos crece exponencialmente día a día, el almacenamiento interno de nuestros dispositivos
En un panorama tecnológico dominado por interfaces táctiles pulcras y ecosistemas de aplicaciones expansivos, la mención de BlackBerry evoca, para muchos
La forma en que interactuamos con nuestros sistemas operativos está en constante evolución, y Windows 11, con su enfoque renovado en la productividad y l