Windows 11: problemas persistentes y soluciones necesarias para 2026

Desde su lanzamiento, Windows 11 prometió ser la evolución natural del sistema operativo de escritorio más utilizado del mundo. Con un rediseño visual moderno, nuevas funcionalidades y una aparente apuesta por la eficiencia, las expectativas eran altas. Sin embargo, a medida que han pasado los años, muchos usuarios —y yo me incluyo— hemos constatado que, bajo la nueva capa de pintura, persisten problemas estructurales que arrastra el sistema operativo desde hace tiempo, e incluso algunos nuevos. Estos inconvenientes no son triviales; afectan la productividad, la experiencia de usuario y la percepción general de la calidad del software de Microsoft. La paciencia se agota, y con 2026 en el horizonte, la compañía tiene una oportunidad de oro para resolver cuatro errores clave que, en mi opinión, son ya inaceptables y están lastrando la verdadera capacidad de Windows 11.

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