La Pegatina: la fiesta del sonido mestizo de Catalunya ajeno a la política

17/04/2018
Artículo original

La Pegatina

Ahora o nunca
Warner
MESTIZAJE
6/10

Con el cambio de siglo, se produjo también un tránsito de la música grabada al directo. Esta afirmación, que se sitúa a medio camino del tópico y la evidencia, es ya de sobra conocida en la industria. Es decir, los músicos encontraron en el directo su principal fuente de ingresos, ya que con la aparición de Internet los discos se convirtieron en mera tarjeta de visita, casi una excusa para ponerse a girar. Hasta ahí la teoría.

Sin embargo, cualquiera que conozca desde dentro el mundo de la música sabrá que pocos, muy pocos, son los que viven de subirse a un escenario. E incluso los que sí lo hacen, a menudo siguen teniendo en las grabaciones su principal unidad de medida artística.

No ocurre así con La Pegatina, una banda que cada año que pasa resulta más inabarcable -en el estricto sentido de la palabra: ahora mismo cuenta con ocho integrantes y con cada nueva gira incorporan más músicos- y cuya razón de ser pasa por la comunión con el público cuando se encuentran frente a frente, escenario versus platea.

De esta comunión pueden contar los componentes de La Pegatina historias increíbles, ejemplos inmejorables del poder de la música. Como cuando en un festival en China frente a 30.000 personas la banda terminó por ponerlos a todos a saltar y danzar, ganándose por ello la prohibición vitalicia de volver a actuar en un país donde el baile se considera cuestión de orden público.

Ahora o nunca vuelve a ser otra excusa –la sexta en quince años de existencia- para volver a la carretera y reencontrarse con un público que les adora en al menos cuatro de los cinco continentes. Decir que la corta duración del disco -apenas media hora- es precisamente una de sus virtudes no habla excesivamente bien de él, cierto es. Es hoy por hoy, y con varios cuerpos de ventaja sobre el resto, nuestra banda mestiza más exitosa. Aunque, eso sí, todavía no ha conseguido trasladar al disco la euforia que transmiten sus conciertos.

Así las cosas, en Ahora o nunca simplemente ponen la semilla para convertir otra vez sus shows en una fiesta. Por eso abren las ventanas y airean la casa con el sonido celtapunk de Stand & Figh -junto a Will And The People- o los aires igualmente irlandeses de la mejor canción del disco, Solo yo.

Renovadora suena también la influencia balcánica en el tema que da nombre al álbum. Además, invitan a ilustres como Rozalén, Macaco o Eva Amaral que aportan cameos en los que se muestra el músculo de su discográfica, Warner, y con los que se aspira a llegar en España y Latinoamérica a un público aún mayor, de corte generalista.

Por lo demás, el grupo catalán se mantiene alérgico a las polémicas: ni rastro de un posible posicionamiento político. En su presentación en Madrid de hace unos días tan sólo una dedicatoria para los que luchan contra los desahucios que pasó casi inadvertida entre tanto jolgorio.

Más allá de las múltiples lecturas que pueden hacerse de canciones como Ahora o nunca o La tempestad, parece evidente que la banda entiende la música como una válvula de escape. Lo cantan en Y volar, el tema en el que colaboran los argentinos  Los Caligaris: "Y volar, y sentir que ya no queda veneno / Y vivir, porque ya no me hace falta valor / Y volar y volver a ser yo mismo de nuevo / Y vivir volando...".

 

Betacam

Mítico
Intromúsica
POP
7/10

Templeton, Tulsa, Rusos Blancos, Cosmen Adelaida,… Si alguien puede presumir de currículo sin temor a ser acusado de fraude ese es Javier Carrasco. En esas formaciones ha asumido muchas veces un papel secundario, reservando lo mejor de sí mismo para este proyecto unipersonal en el que se disfraza de cantautor tecnopop.

Tras recopilar una década de grabaciones domésticas en Betacam saca pecho 2007-2015 (Federación de Universos Pop, 2015), Mítico es propiamente su primer disco. Diez canciones en las que abandona el modelo lo-fi de entonces para potenciar su faceta más bailable.

Para ello se fue a grabar junto a Hans Kruger, con quien ya registró hace unos años el single Tecnazo y responsable de algunos de los discos nacionales que mejor conjugan la dinámica del rock con la vocación dance: Into the Plateu de Delorean o Ballenas muertas en San Sebastián de El Columpio Asesino, por poner dos ejemplos evidentes.

El resultado de esas sesiones son diez canciones que se manejan entre la euforia y la melancolía, en algún caso resultonas y hasta pegadizas como Otras chavalas o La discusión. O lo que es lo mismo, píldoras pop que remiten por igual al emotivo electropop con marchamo indie de Magnetic Fields, el venerado único disco de Family y la escuela inconfundible del tándem Berlanga-Canut.

 

The Damned

Evil Spirits
Spinefarm / Music As Usual
ROCK
7/10

The Damned han vuelto. ¿The Damned han vuelto? Pues en propiedad no, ya que la banda londinense llevaba dos décadas sin irse del todo. Concretamente, desde que Captain Sensible levantó el teléfono en 1996 para proponerle a Dave Vanian una gira como The Damned, la mítica formación británica. También son autores del primer single y del primer largo de punk grabados en las Islas. Más o menos siempre se ha mantenido en activo. Aunque sin demasiada fortuna, todo hay que decirlo.

Porque aunque discos como Grace Disorder (2001) o So Who's Paranoid (2008) se encuentran lejos en calidad y contexto, de clásicos como Damned Damned Damned (1977) o Machine Gun Etiquette (1979), The Damned nunca llegaron a acercarse a los niveles vergonzantes de algunos compañeros de generación y han merecido algo más de suerte y muchísimo más respeto durante el siglo XXI.

Evil Spirits es su primer trabajo en una década y, a diferencia de sus inmediatos predecesores, se publica de la mano de una discográfica competente, lo que ya empieza a notarse en la preparación que acompaña el lanzamiento del disco. Además, para la ocasión Vanian y los suyos han recurrido como productor a uno de los más grandes, Tony Visconti, que aporta a la banda una ración extra de clasicismo.

Porque, tal y como ya se intuía en sus últimos trabajos, los The Damned del siglo XXI parecen mucho más interesados en mostrar sus raíces sesenteras y homenajear a los clásicos que en potenciar su faceta como pioneros del punk y el goth-rock. De esta manera, entre sus diez nuevas composiciones se cuelan ecos de The Who, The Kinks y otros referentes de la edad de oro del rock británico, siempre tamizadas por la inconfundible interpretación vocal de Vanian.

Impecables, aunque no especialmente memorables a la hora de compararlas con el histórico cancionero del grupo. Si The Damned aguantan en activo diez años, y conociéndoles es probable que así sea, veo improbable que demasiados temas de Evil Spirits terminen formando parte del set list de sus conciertos…

 

Disco Las Palmeras!

Cálida
Sonido Muchacho
ROCK
7/10

Siempre quedará el interrogante de si Disco Las Palmeras! habrían existido de no haberse formado antes Triángulo de Amor Bizarro, la banda con la que llevan resistiendo comparaciones desde su nacimiento. Gallegos como TAB, y militantes al igual que ellos del noise-rock más chirriante y guitarrero, Disco Las Palmeras! han crecido a la sombra de aquellos y su carrera hasta hoy puede entenderse como un intento constante de cambiar el paso y desmarcarse.

Lo intentaron durante un tiempo por la vía del extremismo, faster & louder (más rápido y más ruidoso) que dice esa vieja máxima del rock'n'roll. Asfixia (Sonido Muchacho, 2015) marcaba su techo en ese sentido, lo que ha terminado por llevar a la banda a buscar nuevas fórmulas que sigan haciéndoles crecer como grupo.

Y las han encontrado en la dirección contraria. Más estilo shoegazer que noise-rock, Cálida es un disco inesperadamente soleado, en el que el compositor, voz y guitarrista principal, Diego Castro, rememora su paso pretérito por bandas como Deluxe o Igloo para inyectar a estas canciones un inédito pulso pop. Poco queda de la furia descontrolada de antaño.

Canciones como Bestia encajan de lleno en el canon indie-pop, Ensalada de planta carnivora o Pequeño drama apuestan por un aire sesentero muy en la línea de La Habitación Roja, e Inútil perfectamente podría firmarla el Sr. Chinarro de los primeros discos. El disco en líneas generales se deja escuchar fácilmente y suena de lujo, no en vano la banda se fue a grabarlo a Austin con Erik Wofford, que ha trabajado en el pasado con Bill Callahan, Explosions In The Sky o Black Angels, entre otros.

Conseguido el objetivo de desmarcarse de la sombra de sus paisanos, aún les queda apuntalar el giro estilístico con alguna canción que se convierta en un "éxito" en el circuito independiente y con ello dar su verdadero salto de gigante.

 

Gaf y La Estrella De La Muerte

Gamma Bay
Foehn
PSICODELIA
8/10

Desde su insularidad, ajenos a las tormentas de ese vaso de agua que es la industria musical nacional, los canarios Gaf han ido desarrollando en la última década un lenguaje muy personal que se mueve entre la psicodelia rock y diversos géneros vinculados con el avantgardeGamma Bay es su quinto largo, y también aquel que se han tomado con más calma: cinco años han pasado desde la publicación de la que hasta ahora era su última referencia, Sunriser.

Arrancan con una pieza desasosegante que recuerda a la banda sonora de Krzysztof Komeda para La semilla del diablo. La voz femenina -o más bien los susurros- que aparece en esa introducción se convierte en una constante a lo largo del disco. Un disco que musicalmente se maneja entre el krautrock repetitivo, las disonancias de la escena más arty de la no wave - Glenn Branca, Rhys Chatham- y, en parte por ese protagonismo de las voces, el art-pop ambiental de grupos como A.C. Marias.

Y con esta receta, cuyos ingredientes cambian sutilmente de disco en disco, Gaf sigue siendo uno de los grandes misterios (y de los grandes desconocidos también) del rock alternativo de este país.

 

Princess Nokia

A Girl Cried Red
Rough Trade / Popstock!
POP
7/10

Quién la ha visto y quién la ve. Aunque desde la portada Princess Nokia nos desafía con una peineta y sonrisa malévola, su nueva colección de canciones y también la primera propiamente dicha desde su fichaje por un sello grande -1992, el disco del pasado año, en realidad recopilaba material antiguo- supone una auténtica revolución para quienes llevamos un tiempo siguiéndole la pista. A falta de ver si este miniLP es el principio de algo o un paréntesis puntual, el giro artístico es rotundo.

Destiny Frasqueri dice adiós al rap con el que alcanzó la fama, primero en las calles de New York y más adelante en el resto del mundo, para entregarse a un pop-rock de guitarras más reposado que aguerrido. Con el cambio, la puertorriqueña abandona sus característicos fraseados y se lanza a cantar.

Posiblemente, también como consecuencia de ello, las letras de este trabajo apuestan por un tono mucho más emocional, en consonancia con el vestido de las canciones: corazones rotos, relaciones (lésbicas) que saltan por los aires, reproches, y una frase que se repite al comienzo de cada canción: "Aplasta mi corazón en pedazos, se ve tan bien tirado por los suelos".

 

Josh T. Pearson

The Straight Hits!
Mute / [PIAS]
ROCK
8/10

Tanto al frente de los ya míticos Lift To Experience como en el primer álbum firmado bajo su propio nombre, –Last of the Country Gentlemen (2011)- el texano Josh T. Pearson se ganó una merecida fama de maldito.

Pasó del rock con ínfulas trascendentales al folk gótico y meditabundo, y toda su producción hasta la fecha exuda un fatalismo que le ha convertido en autor de culto. Hasta el punto que son habituales las comparaciones con Nick Cave o Michael Gira, a los que más allá de temáticas y universos musicales similares, les une un similar timbre vocal.

Cambiando el negro por el blanco y la noche por el día, su segundo álbum en solitario muestra una faceta inédita de Josh T. Pearson. Aún sin haberse convertido en la alegría de la fiesta, The Straight Hits!, tal y como su propio título indica, es la colección de canciones más luminosa entregada por Pearson hasta la fecha. Diez temas que se mueven a medio camino del punk polvoriento patentado por The Gun Club, que en Straight to the Top! se atreve con un simpático organillo que revolotea a lo largo de la canción.

Pero también  ejercicios de country-folk, a medio camino de Johnny Cash y Chris Isaac. ¡Si hasta se permite bromear titulando una de sus canciones The Dire Straits of Love! Tratándose del músico tejano, el resultado final por supuesto está lejos, muy lejos, de resultar frívolo. Pero el ligero soplo de aire fresco que viene a renovar su discurso le sienta realmente bien.

 

µ-Ziq

Challenge Me Foolish
Planet Mu
ELECTRÓNICA
8/10

Allá cuando el siglo XX daba sus últimos estertores, Mike Paradinas alcanzó un prestigio como productor de música electrónica con su proyecto µ-Ziq que llegó a situarle a un nivel cercano al del reverenciado Aphex Twin. La comparación no es gratuita: por aquel entonces ambos llevaban las posibilidades del sonido drum'n'bass al límite -drill'n'bass llamaron a aquello- al tiempo que exploraban nuevas sensibilidades melódicas.

Poco tiempo después, Paradinas daría un paso al lado para centrarse en su otra faceta, la de capo discográfico al frente de Planet Mu, que con los años se ha convertido en uno de los sellos electrónicos más influyentes del mundo, responsable por ejemplo de darnos a conocer el fenómeno footwork. Pero antes de eso, en su momento artístico más dulce, µ-Ziq llegó a publicar discos en un sello multinacional y fue reclamado por la mismísima Björk para trabajar a su lado. 

Fueron años fértiles, tanto que dos décadas más tarde ve la luz este Challenge Me Foolish, un trabajo que sorprendentemente quedó inédito en su momento y que se sitúa al nivel del que posiblemente sea el mejor disco de cuantos ha firmado µ-Ziq a lo largo de su carrera, Royal Astronomy (1999).

Con Royal Astronomy comparte las melodías a medio camino del barroco y la protoelectrónica de Perrey y Raymond Scott, y también los arreglos dislocados de cuerdas y un tratamiendo de las voces (a cargo de la japonesa Kazumi) estrafalario en ocasiones y totalmente evocador otras. Veinte años después el resultado sigue siendo un género musical en sí mismo.

 

Sonido Gallo Negro

Mambo cósmico
Glitterbeat
CUMBIA-SURF
7/10

Puntales del revival que recupera algunos de los sonidos más bailables del trópico americano, los mexicanos Sonido Gallo Negro regresan con su tercer disco –aunque el 2016 publicaron un álbum de versiones, el autoeditado Ecos de otro mundo, que no suele contabilizar a la hora de glosar su discografía-.

Se trata de un disco que, más allá de un sonido psicodélico y trotón que denota los orígenes de los miembros del grupo en bandas de surf instrumental, en esta ocasión remite al mambo cubano. Del mambo, esta fomación mexicana toma no sólo las formas y hasta algún tema clásico, sino también su origen místico, en este caso relacionando unas composiciones enteramente instrumentales y con la mitología egipcia, la astrología y el cosmos. 

Esto último, por otra parte, encaja con las raíces aztecas de la banda comandada por Gabriel Twin (miembro de los Twin Tones) y el ilustrador argentino-mexicano Dr. Alderete, quien durante los shows del grupo convierte sus sonidos en imágenes igualmente lisérgicas.