Europa nos ha vuelto a llamar la atención. Esta vez no es por culpa de las altas emisiones contaminantes sino por algo que califican como un incumplimiento de la normativa en materia de seguridad vial: la UE ha denunciado a España por no implantar correctamente el sistema eCall.

Seguramente recordarás que la tecnología eCall es una tecnología que obligatoriamente deben incluir de serie todos los coches que salen de fábrica en Europa desde el 1 de abril de 2018. Los fabricantes están cumpliendo su parte del trato, pero parece que el Gobierno no está siendo del todo riguroso con el suyo.

Para que la llamada automática de emergencia funcione es necesario que el coche cuente con una serie de sensores que detectan que se ha producido un accidente y envían de forma inmediata y sin mediación humana alguna una llamada para alertar de lo sucedido y de la posición exacta del vehículo. Pero también es imprescindible contar con una infraestructura externa que recepcione esa llamada y gestione los datos.

Pues bien esta segunda parte parece que en España no funciona (o al menos no como debería). Europa ha advertido a España de que a día de hoy no cuenta todavía una red de centros que tenga la capacidad de gestionar todas las llamadas de emergencia que puedan realizarse a través de este sistema.

A través de una carta de emplazamiento, la Comisión Europa da dos meses de margen para que el Gobierno español despliegue la infraestructura necesaria para gestionar las llamadas procedentes de los coches con sistema eCall. Si en ese plazo no se subsanan las carencias, el procedimiento podría pasar al Tribunal Europeo.

Artículo publicado en AutoBild.es